¿Cuál es la vida útil del sistema SATE?

Antes de hacer una inversión en la mejora de la vivienda o de un edificio conviene saber en cuánto tiempo se va a amortizar y por eso, vamos a ver cual es la vida útil del sistema SATE. Es la fachada lo que otorga personalidad y lo que diferencia a unos edificios de otros. Sin embargo, en el momento de elegir un material para el frontal de las viviendas y las oficinas se debe valorar su vida útil.

Es una de las preguntas que más nos hacen nuestros clientes antes de contratar la instalación del Sistema de Aislamiento Exterior (SATE). Desde PIMAT siempre aconsejamos este sistema por su durabilidad y porque con este sistema de aislamiento térmico por exterior el edificio tendrá una protección más duradera frente a los agentes atmosféricos. Su estructura se verá reforzada y renovada mejorando la vida útil de la propiedad.

La vida útil del sistema SATE y el mantenimiento de las fachadas con SATE dependen de la calidad del diseño, la construcción y su mantenimiento, siendo menos determinantes los materiales utilizados o el sistema de construcción. Sin embargo, el SATE es uno de los sistemas de aislamientos más longevo, con aproximadamente una vida útil de más de 20 años sin mantenimiento. Y si posee un diseño e instalación apropiados, junto con un adecuado mantenimiento es posible que lleguen a una vida útil de 50 años o más.

Todos los componentes de un SATE deben estar concebidos y ensayados de forma conjunta para el uso que se va a dar al sistema. Esto debe respetarse desde la prescripción hasta el servicio postventa, pasando por el suministro y aplicación. 

Principales características del Sistema SATE

El SATE mantiene la edificación en condiciones termo higrométricas, esto se traduce a que este sistema ayuda al mantenimiento de los materiales de construcción, impidiendo su posible desgaste a causa del paso del tiempo y de la temperatura. El primer sistema SATE con EPS documentado en Austria fue construido en 1966 y a fecha de hoy funciona correctamente.

El Sistema SATE es uno de los sistemas en construcción de fachada de más rápido crecimiento, jugando un papel esencial para lograr una eficiencia energética óptima tanto en edificios nuevos como en rehabilitación. A nivel europeo se está trabajando en la elaboración de una norma armonizada que especificará los requisitos de los sistemas SATE e incorporará en un futuro la obligatoriedad del marcado CE de los mismos.