Casas sin derroche de energía - Pimat Aisla

¿Sabías que el calor y frío generados a través de aparatos de climatización o calefacción se escapan por tus paredes, suelos, ventanas y cubiertas?

No contar con un buen aislamiento térmico puede representar un importante despilfarro económico y energético.

De hecho, según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) el derroche de energía de los edificios sin ningún tipo de aislamiento es verdaderamente preocupante. Por no tener bien aislada la vivienda, derrochamos en calefacción y aire acondicionado, energía que supone dos tercios del consumo total de energía de un edificio. El IDAE calcula que más de la mitad de las viviendas en España es antiguo y deficiente energéticamente ya que no cuenta con aislamiento térmico alguno. En estas viviendas la energía se pierde un 30% por el tejadoy cerca del 25% por las paredes.

El consumo energético de los edificios representa, concretamente, el 41% del total del consumo energético en los países de la Unión Europea, muy por encima de la energía que consumimos con el transporte (33%) o el sector industrial (26%). Y este consumo, además, es el responsable del 35% del CO2 que emitimos a la atmósfera.

Pero esta situación empezará a cambiar significativamente en un mes. A partir del 31 de diciembrede este año, todos los edificios públicosde nueva construcción deberán ser Nearly Zero Energy Houses (NZEB) o Casas de Energía Casi Nula, como se las ha denominado. La normativa se aplicará a todas las nuevas construcciones, incluidas las viviendas particulares, a partir del 31 de diciembre de 2020.

Y es que implantar medidas de eficiencia energética tiene un sobrecoste de un 30% en una proceso de rehabilitación y construir un nuevo edificio de energía casi nula supone sólo un incremento del 3% en el precio mientras que aportan un gran ahorro a lo largo de toda su vida útil, al menos del 40%. Mientras la mayoría de los hogares son una ruina en climatización, estas casas alcanzan un confort térmico de entre 20 y 25 grados durante todo el año sin aporte de energía.

Este tipo de viviendas de alto rendimiento energético parten de una reducción de la propia demanda y de la eliminación del derroche actual gracias a la implantación de medidas de eficiencia energética, como un buen aislamiento térmico.