Puede que te preguntes cómo va eso de instalar el aislamiento térmico en tu comunidad de vecinos, y hoy te contamos todo lo que necesitas saber sobre los aislantes térmicos en pisos y edificios de comunidades. 

El aislamiento térmico implica una serie de ventajas, tanto para viviendas como para edificios enteros. A continuación te contamos cuáles son las características de los aislantes térmicos en comunidades de vecinos y el interior de cualquier casa.

Aislamiento térmico en una comunidad de vecinos

El tipo de aislamiento térmico en comunidades de vecinos debe verse como una solución conjunta a un problema de todo un edificio. La ventaja de aplicar esta solución a espacios grandes es que beneficia a muchas personas y lo hace a lo largo del tiempo, por lo que hablamos de una inversión. La mejor manera de aislar una casa es cerrando todos los puntos por los que puede perder el calor. Además, todas las ventajas que se ganan aislando un edificio, por mucho, los inconvenientes.

Si vives en un piso en una comunidad sabrás que la responsabilidad del mantenimiento del edificio recae en todos los propietarios. A través de las reuniones de vecinos se tomarán las decisiones pertinentes para llevar a cabo diferentes reformas, en algunos casos, obligatorias por normativa y en otros por necesidad. 

Cuanto más antiguo sea un edificio es más habitual que haya que hacer rehabilitaciones para mejorar las instalaciones y la habitabilidad. El aislamiento térmico en una comunidad de vecinos es un tema esencial que tarde o temprano habrá que tratar.

Podemos hablar sobre dos posibilidades respecto a los aislantes térmicos: Una reforma para instalar el aislamiento a nivel individual o una para llevar a cabo la instalación de aislamiento térmico en todo el edificio, especialmente en la fachada.

El aislamiento térmico tiene grandes ventajas para una comunidad de vecinos y para una vivienda, sea del tipo que sea. La búsqueda de la eficiencia energética ha hecho que en los últimos años, tanto propietarios de casas unifamiliares como de comunidades de vecinos, se decidan por implementar el aislamiento térmico de sus viviendas. 

La búsqueda de la mayor eficiencia energética posible tiene también ventajas sobre el ahorro de las facturas energéticas o el medio ambiente, disminuyendo de esta forma las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Aislamiento térmico en comunidades de vecinos

Las comunidades de vecinos

Si un propietario quiere hacer una reforma para instalar aislamiento térmico en su piso, deberá acarrear con los gastos de la obra en el interior de la vivienda. Mientras que si se trata de una instalación en la fachada del edificio o en otros lugares comunitarios, todos los propietarios tendrán que correr con los gastos.

Para una reforma de instalación de aislantes térmicos dentro de una vivienda en una comunidad de vecinos, solo se deberán solicitar permisos de obra en el ayuntamiento, en función del municipio donde se encuentre el piso. La comunidad, en este caso, no tiene nada que objetar ni decidir al respecto.

Por otro lado, es responsabilidad de la comunidad de vecinos mantener el edificio en las adecuadas condiciones para haber que sea habitable. Es por esto que el aislamiento térmico en comunidades de vecinos será algo que discutir, sobre todo si se trata de un edificio con cierta antigüedad.

Algo bastante frecuente es el aislamiento térmico en fachadas. Esto aporta una mejora considerable al edificio en cuanto a eficiencia energética se refiere. Se traduce finalmente en un ahorro de las facturas energéticas, sean individuales o comunitarias, en el caso de la calefacción central.

Aislamiento térmico en comunidades de vecinos

Qué aislamiento es mejor para cada zona del edificio

Hay diferentes materiales y técnicas para instalar el aislamiento térmico. Si por ejemplo, estamos hablando del tejado del edificio, el mejor sistema sería el aislamiento térmico soplado.

Esta instalación tiene ciertas ventajas: es muy rápido, limpio, y no necesita apenas obras. Se trata de un aislante ecológico y conlleva un buen ahorro energético para toda la comunidad.

El sistema SATE es un aislamiento térmico insuflado que se aplica en el exterior de la fachada. Es bastante común para los edificios de comunidades de vecinos, muy recomendado para edificios que tengan cámaras de aire. 

Aislamiento térmico en comunidades de vecinos: paredes y fachadas

Los muros de las casas son el punto principal a tener en cuenta, ya que hasta un 40% de la energía calorífica que queremos dentro del hogar puede salir a través de ellas en caso de no estar correctamente diseñadas desde el inicio de la construcción del bloque. Antes de lanzarnos a llevar a cabo un aislamiento de esta zona se deben tener en cuenta todas las circunstancias. El aislamiento de fachada en un bloque de pisos debe hacerse en conjunción con todo el edificio, ya que beneficia a todos a la larga. Para ello se debe convocar una junta y contar con el permiso de la mayoría de los vecinos. Una derrama para tal fin suele ser necesaria por el gran tamaño. Es una de las superficies más grandes a tener en cuenta en el aislamiento térmico en comunidades de vecinos, y de ahí que pueda darse tal porcentaje de transferencia energética. 

Aislamiento de techos y azoteas en bloques de pisos comunitarios

En las cubiertas y azoteas se pueden producir pérdidas energéticas de hasta el 30% del total debido a que el calor tiende a subir. El techo de un bloque de pisos es mejor aislarlo por fuera, ya que es plano y la zona de la azotea es común y esta obra es menos molesta para todos. Por lo general se utilizan materiales que crean una cámara de aire o cubren lo ya construido de forma similar a los sistemas de fachada y muros. Puede parecer que solo beneficia al vecino que vive en el piso más alto, pero es una decisión que afecta a todos.

Las puertas y ventanas también son puntos de aislamiento térmico en comunidades de vecinos

Estrictamente hablando, son los puntos más débiles de la casa por tratarse de huecos que se abren. La puerta del portal da a la calle y las ventanas del mismo también dan directamente al exterior, por lo que ha de tenerse en cuenta. Mantener el portal con una temperatura óptima hará que ni el frío ni el calor penetre por la entrada principal de la casa, otro punto débil de las viviendas a nivel individual.

Las puertas y ventanas no suelen estar cerradas con hermetismo y tanto la hoja de la puerta como la de la ventana son materiales diferentes a las paredes, por lo que tienen otro tipo de pérdida de energía. Se estima que hasta un 15% ambos. Al ser lugares tan concretos y pequeños, es más fácil y barato poner remedio.

Aislamiento de ventanas

  • El doble cristal aísla el doble, por lo que es ideal cambiarlo.
  • El vidrio de la ventana debe tener un bajo factor U. 
  • Los marcos de las ventanas deben ser de PVC. Se requiere porque es un material no conductor y evita ese intercambio energético. Lo frena. 

Aislamiento de puertas

  • Delimita más zonas con otra puerta. Además de crear otro impedimento para los cambios de temperatura se puede aprovechar para crear otro espacio. Por lo general, los bloques de edificios blindan la zona de las escaleras para ganar seguridad, pero también es una opción de climatización

Desde Pimat te recomendamos contar con profesionales que realicen un buen aislamiento térmico en comunidades de vecinos para conseguir el certificado de eficiencia energética y un ahorro futuro en la factura de la luz y el gas. Contáctanos para ser asesorado.

Si quieres saber más sobre diferentes tipos de aislamiento térmico para comunidades de vecinos, puedes echar un vistazo a nuestra web. En caso de estar interesado en llevar a cabo una reforma, tanto para una comunidad de vecinos como para el interior de una vivienda, no dudes en ponerte en contacto con Pimat; te asesoraremos y te daremos un presupuesto personalizado.