Aislamiento con máquina para insuflado de lana de roca

Estos meses de frío son los que más nos acordamos de que teníamos que haber aislado nuestro hogar. Pues, aunque parezca mentira, podemos conseguirlo de una manera rápida y limpia. No hace falta ningún preparativo ni proyección. La decisión puede ser la mejor decisión que tomemos para que nuestro hogar deje de derrochar energía y convirtamos las estancias de la casa en zonas de confort.

Lo más rápido para solucionar un problema de aislamiento, de pérdida de energía en el hogar, es el aislamiento a través del método de insuflado de lana de roca. Para ello, es necesario utilizar una máquina para insuflado de lana de roca. El aislamiento insuflado consiste en hacer un agujero en las paredes e inyectar aislamiento a granel en las cámaras de aire vacías.
La máquina para insuflado de lana de roca se encarga de hacer llegar el material a todas las partes de la pared a través del impulso del material con el aire a presión.
De este modo, la máquina para insuflado de lana de roca consigue repartir todo el material aislante por toda la cámara, obteniendo un sistema de aislamiento sin puentes térmicos que evitará la libre circulación de aire, al tiempo que evita la entrada de frio o calor hacia el interior de la vivienda. En definitiva, por tanto, consiguiendo reducir así las perdidas energéticas.

El aislamiento insuflado

Es la forma más fácil para aislar viviendas en menos de 24 horas y obtener los beneficios del aislamiento térmico y acústico desde el primer día, sin obras ni molestias, ni perdida de espacio.

El aislamiento insuflado o inyectado es una técnica de aislamiento térmico que se utiliza para aislar edificios o casas. Esta solución se aplica sobre todo en viviendas con fachada de doble hoja o fachada con cámara, siendo esta solución constructiva la más extendida en la mayoría de las viviendas construidas desde los años 1930 hasta la actualidad, además de aislar térmicamente todo tipo de cavidades mediante esta solución de aislamiento.