Cómo el aislamiento térmico ayuda al ahorro energético

Los sistemas de aislamiento térmico han ganado protagonismo por el ahorro energético que aportan. En este artículo te explicamos mejor cómo funcionan y sus beneficios.

¿Cómo funciona el aislamiento térmico?

El aislamiento térmico es un sistema que se utiliza para evitar la entrada de calor en verano o la salida del mismo en invierno. Para ello, se utilizan determinados materiales o pinturas que contribuyen a ese efecto. En puridad, desde que existe urbanización los seres humanos han utilizado aislamientos térmicos en las viviendas. Se pueden utilizar estas técnicas para evitar la acumulación de calor o su salida, dependiendo de las preferencias y de las necesidades del territorio. Son varios los materiales que se utilizan, algunos como recubrimiento, otros como pared o instalación.

Por ejemplo, las capas de yeso en las paredes sirven para evitar que el calor se filtre; no es casual que en el sur de España o en el Mediterráneo las casas se pinten de blanco. Otro caso común con un alto nivel de aislamiento es el de las lanas minerales, las espumas o la paja que lo que hacen es evitar que el calor escape del recinto. De una manera un otra, los aislamientos térmicos siempre han estado presentes.

En este caso concreto nos referiremos a cómo un material se puede instalar en una estructura preexistente. Gracias a ello, se reducirá el nivel de calor.

El ahorro energético

Un sistema de aislamiento bien planteado te ayudará a ahorrar en consumo de aire acondicionado y calefacción. Ahora bien, es imporescindible que, a la hora de plantearlo, tengas claras las características de la vivienda y del territorio. Este punto es esencial, porque no en todas las zonas las necesidades son las mismas. Decimos esto porque, en algunos casos, pueden interesarte soluciones específicas.

El ahoro de energía se consigue porque un sistema que limite la entrada de calor no te obligará a hacer un gran uso del aire acondicionado en verano. Por otra parte, en invierno se perderá el calor con más dificultad y tendrás que utilizar la calefacción más tarde. Tener en cuenta ambos aspectos es fundamental porque, a medio plazo, se nota la diferencia. Además, el coste de instalar estos sistemas es mucho menor que el ahorro que vas a notar.

Una solución que funciona bien en varios contextos es el sistema SATE. Para ello, se utiliza poliestireno expandido en un panel prefabricado. El gran punto fuerte está en el invierno, porque retiene el calor natural hasta en un 70 %. En cuanto al verano, tiene la capacidad de evitar el recalentamiento en un 30 %. Destaca, pues, por ser una opción versátil que se adapta a contextos diversos.

Conclusión

Si buscas un buen aislamiento térmico en Valencia, nosotros tenemos la mejor solución para ti. Además del sistema SATE, contamos con soluciones personalizadas para cubiertas o paredes. Utilizamos lana de roca, bolitas EPS, celulosa o corcho. Te animamos a que contactes con nosotros porque seguro que tenemos una solución a medida a precios competitivos.

Con los aislamientos de Pimat ahorrarás gastos y ganarás bienestar.